martes, 29 de mayo de 2007

Toledo: La Ciudad Imperial

Historia antigua:

El primer asentamiento fijo que se conoce en la ciudad es una serie de castros, sobre los que después se levantó la ciudad celtibérica amurallada. Uno de estos primeros asentamientos se sitúa en el «Cerro del Bú» (sobre un cerro de la orilla izquierda del río Tajo).

En el año 193 aC, y tras una gran resistencia, Marco Fulvio Nobilior conquista la ciudad. Los romanos la reconstruyeron y la denominaron Toletum, en la provincia Cartaginense. La ciudad desarrolló una importante industria del hierro que la llevó a acuñar moneda. La zona donde se asentaba la ciudad sufrió un profundo proceso de romanización, como atestiguan los numerosos restos de villas romanas, especialmente en la ribera del Tajo. Los romanos dejaron numerosos vestigios en la faz toledana, entre ellos un imponente acueducto, destruido en su totalidad actualmente.

Historia medieval:

Tras las primeras incursiones bárbaras, se reedificaron la antiguas murallas con objetivos defensivos; a pesar de ello en el año 411 fue conquistada por los alanos, quienes fueron a su vez derrotados por los visigodos en el año 418. Una vez hubo vencido a su rival Agila, Atanagildo estableció su corte en la ciudad y posteriormente, con Leovigildo, se convirtió en capital del reino hispanogodo y en arzobispado, con lo que adquirió gran importancia civil y religiosa (como prueban los Concilios de Toledo).
En el año 711 fue conquistada por Tarik y sometida al dominio musulmán, perdiendo la capitalidad.

El predominio de gran población mozárabe la convirtió enseguida en un foco de continua preocupación para Córdoba. En 797 (según Claudio Sánchez Albornoz en 807, y 800 según Julen García López), durante el emirato de Alhakán I, estalló una sublevación contra Córdoba. El emir consiguió someter por un tiempo el espíritu insumiso de los toledanos. No obstante, éstos volvieron a rebelarse en el 811 y en el 829, después de su muerte.
Finalmente, Abd al-Rahman III aplastó la endémica rebelión de la ciudad de Toledo (julio de 932), tras un asedio de dos años, sometiéndola al califato cordobés. Al desintegrarse el califato (siglo XI), Toledo se convirtió en un importante reino de taifa.
El 25 de mayo de 1085, Alfonso VI de León y Castilla entra en Toledo, mediante un acuerdo previo con el Taifa que la gobernaba.



Tras la conquista de la ciudad, sobrevino el periodo de mayor esplendor de Toledo, de una gran intensidad cultural, social y política. La Escuela de traductores de Toledo, floreciente durante los siglos XII y XIII, así las numerosas obras de arte civiles y religiosas, las cuales dejaron una importante huella en la ciudad.
Tras la conquista, se toleró la práctica religiosa de las comunidades judía y musulmana, pero esta actitud tolerante no duró mucho tiempo. Los cristianos construyeron la nueva catedral sobre la mezquita mayor, que a su vez se levantaba sobre la antigua catedral visigoda.


Durante la guerra civil castellana Toledo luchó al lado de Pedro I y, tras sufrir un largo asedio, fue tomada en enero de 1369. A lo largo de toda la Edad Media la ciudad fue creciendo.

Historia moderna:
Los Reyes Católicos urbanizaron y engrandecieron la ciudad, y en la catedral toledana se proclamó a Juana y Felipe el Hermoso como herederos de la corona castellana (1502).
Fue una de las primeras ciudades que se unió a la revuelta de las Comunidades (1520), con dirigentes comuneros como Lasso de Vega y Padilla. Tras la derrota comunera en Villalar, los comuneros toledanos, dirigidos por María Pacheco, la viuda de Padilla, fueron los que más resistencia opusieron a los designios de Carlos V, hasta su rendición en 1522. Toledo se convirtió en una de las capitales del imperio.


Posteriormente, con la decisión de trasladar la corte a Madrid, adoptada por su hijo Felipe II, en el año 1563, la ciudad perdió gran parte de su peso político y social.
La constitución de la Real Compañía de Comercio y Fábricas, en 1748, en el marco de renovaciones borbónicas inspiradas por la Ilustración, trajo un breve resurgir de la ciudad, pero a mediados del siglo XVIII estaba nuevamente arruinada, y reducida a funciones meramente administrativas.

Historia contemporanea:

Al estallar la Guerra Civil española, la ciudad quedó en la zona republicana. En el Alcázar, sede de la Academia de Infantería, se refugió un grupo de sublevados al mando del Coronel Moscardó, que resistió desde el 21 de julio hasta la llegada de las tropas del general Varela (28 de septiembre de 1936). El alcázar, casi completamente destruido en el asedio, fue reconstruido en su totalidad posteriormente.
Elegida capital de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha en 1981.

Monumentos:

- Casa de El Greco.
- Castillo de San Servando.
- Catedral. (Gótica, siglo XIII).

- Monasterio de San Juan de los Reyes. (Gótico isabelino, siglo XV).
- Santa María la Blanca. Sinagoga, siglo XII. Estilo mudéjar.
- Sinagoga del Tránsito.
- Iglesia de Santo Tomé. (Mudéjar, del siglo XIV, alberga el famoso El entierro del Conde de Orgaz, de El Greco) .
- Alcázar, siglos XVI-XX.
- Puerta Vieja de Bisagra o Puerta de Alfonso VI.
- Puente de Alcántara.
- Plaza de Zocodover.
- Convento de Santo Domingo.
- Circo romano.

Datos personales

Que deciros, soy un chico alto,con ojos verdes,de Madrid y más o menos rubio.